Credisol, una Industria Creativa que llega lejos

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A varios kilómetros de distancia del casco urbano de El Peñol, Antioquia, se encuentran los sueños y el compromiso de Credisol, una Industria Creativa que desde la zona rural se aventuró a crear una aplicación móvil para resolver un problema cotidiano. Memory Homework es una app que sirve para recordar a los estudiantes las tareas que asignan los profesores en el colegio, pero más que una alerta para la falta de memoria, es una herramienta para planear y establecer prioridades.

Las inventoras son Ana Milena Martínez, María Paola Velásquez, Estefanía Morales y Natalia Guarín de la Institución Educativa Rural Palmira. Cuatro jóvenes del grado once que a pesar de vivir en veredas distintas a media hora o dos horas del casco urbano, asumieron el reto de experimentar con las TIC y empezar a darle forma a sus aspiraciones desde la tecnología.

Tecnología al campo

Este municipio del oriente antioqueño tiene 24 veredas. Ana Milena, vive en la vereda Primavera; María Paola y Estefanía, en Santa Ana y Natalia en la vereda La Chapa. La mayoría de sus familias se dedican a las labores del campo como la siembra de tomate y chócolo y aunque para ellas desplazarse a las asesorías de Industrias Creativas fue más complicado, su compromiso se mantuvo intacto.

“Para los encuentros había que prever más cosas como, por ejemplo, que el transporte para la vereda sale cada dos horas aproximadamente, lo que para ellas significaba más tiempo”, comenta Felipe González, su mentor, quien cuenta alegremente que su constancia fue clave para clasificar al Innovalab Antioquia Territorio Inteligente, un encuentro que reunió las mejores Industrias del departamento en torno a la tecnología, la innovación y el emprendimiento.

La principal motivación para hacer parte de esta experiencia  fue que conocieron una forma novedosa, de acercarse a conocimientos sobre programación y desarrollo de software. “Estamos felices de participar en el Innovalab porque es una oportunidad muy buena para nosotras”, dice Ana Milena. Ella y su equipo quieren seguir con sus estudios profesionales y por qué no, en un futuro cercano, brindar a sus familias más conocimientos para mejorar la vida en el campo.